Esto es lo que ocurre cuando van dos fotógrafos a una boda…

A la hora de sentarme delante del teclado siempre hay unos segundos de duda, ¿qué escribo?, me pregunto… Hoy lo tengo fácil, el trabajo que os presento es tan contundente que disimulará mi falta de talento literario.

Este video es el resultado de que dos miradas diferentes, dos vidas diferentes se alinean en un mismo objetivo, con total libertad y sintiendo la confianza del uno en el otro… Gracias a Miriam y a Jonathan, vivimos un día memorable en todos los sentidos.

Muchas gracias de nuevo Andrea. Siempre que nos encontramos se arma un incendio…